sábado, 2 de enero de 2010

Reflexiones sobre el rescate de ceremonias ancestrales

Como bien sabemos, la mayoría de los pueblos originarios no tienen sistemas de escritura, puesto que las tradiciones, costumbres, historias, leyendas y cosmovisión se transmiten en forma oral, a través de relatos que transmiten los más sabios ancianos, de generación en generación.
La escritura no tiene para nosotros el papel preponderante que, según la cultural occidental, debería tener, más allá de su carácter informativo y de registro/archivo histórico.

Las generaciones más jóvenes se nutren de la sabiduría y el buen conocimiento gracias a los ancianos de cada comunidad, que siempre son los más respetados, porque son los encargados de iluminar el camino a los futuros líderes y pobladores, hombres y mujeres que continuarán con la misma tradición. Nunca hizo falta registrar los conocimientos, ni se necesitó documentar o inventariar vivencias y cosmovisiones, porque el conocimiento no es ni debería ser privilegio de nadie, sino patrimonio de todos, y todos deberíamos tener acceso al saber, tanto como al vivir.

Pero con la conquista comenzó la destrucción, que amenazó también con eliminar todo rastro de cultura, arte, cosmovisión y dignidad humana.



¿Cómo sobrevivieron tantos pueblos y culturas muy a pesar del genocidio que comenzó en este continente y aún no se detuvo? Gracias a la tradición oral, y a la resistencia a la muerte, el olvido y la invisiblización total. Los ancianos supieron guardar celosamente todo conocimiento, a tal punto que es transmitido en lengua madre solo a unos pocos elegidos en cada comunidad. Es por eso que, según el caso, se ha perdido parte de la cosmovisión, las costumbres, e incluso la lengua madre, bajo la espada, la pólvora y también la biblia.

Este es caso del pueblo Qom, que a pesar de las matanzas, los destierros, el hambre y la penetración del cristianismo ha logrado sobrevivir. Aunque nunca perdió su lengua (L´aqtaqa na qom) lucha constantemente por recuperar su cultura y su cosmovisión a través del rescate de los ritos y ceremonias ancestrales. Esto es parte de nuestro trabajo como organización de Pueblos Originarios, rescatar las tradiciones y ceremonias, con el permiso y consenso de los ancianos qom más respetables, y, de la misma manera, la transmisión de esos conocimientos a las futuras generaciones.

Es un trabajo verdaderamente difícil, ya que muchos ancianos son reticentes a hablar (con o sin intérprete), por prudencia o desconfianza, ya que muchas veces fueron engañados o utilizados para la realización de audiovisuales con fines diversos pero que generalmente caen en el pozo del entretenimiento lucrativo.

Es una desconfianza totalmente comprensible, claro está. Ellos transmiten conocimiento solo a aquellos que son considerados dignos de recibirlo y transmitirlo. Estamos muy orgullosos de tener ese honor y la responsabilidad de transmitir esa sabiduría. Pudimos rescatar ceremonias del olvido de cientos de años por segunda vez en San Pedro, con el permiso y la participación de ancianos qom de Santa Fe y Chaco. También pudimos contar con la aprobación de nuestros hermanos Mapuche (ya que San Pedro es ancestralmente territorio Mapuche).

Aspiramos a llevar el rescate de estas tradiciones a todas las comunidades Qom en el país, porque un pueblo con identidad es un pueblo que tiene el futuro en sus manos.

En respeto las tradiciones que defendemos, no está permitido sacar fotos o filmar durante las ceremonias, las fotos que publicamos serán siempre previas o posteriores al momento de la ceremonia.

Atte.
La comisión directiva de Lma Iacaia Qom y la Secretaría de la Juventud de Lma Iacaia Qom.